Japón persigue un nuevo milagro económico

Corría enero de 1989 cuando, tras la muerte de su padre, el emperador Akihito ascendió al Trono del Crisantemo, dando inicio a una era Heisei que arrancaba por todo lo alto. Por aquel entonces, los bolsillos bien surtidos de los inversores japonesesprotagonizaban sonadas adquisiciones: desde cuadros de Van Goghhasta edificios como el neoyorquino Rockefeller Center o la productora Columbia Pictures. El índice Nikkei rozaba los 39.000 puntos. En plena burbuja inmobiliaria, se […]