Tras iniciar una nueva etapa con el relevo en la cúpula directiva, la compañía japonesa ha vuelto a beneficios. Ahora, quiere impulsar la innovación y estrechar lazos entre videojuegos y películas.
Kenichiro Yoshida permaneció en las trincheras de Sony durante la lucha del grupo para contener pérdidas que suman 8.800 millones de dólares (7.643 millones de euros) en la última década, recortando más de 35.000 empleos y abandonando sus portátiles Vaio y sus negocios de baterías y productos químicos
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